Los de afuera son de palo, dicen, pero no somos de madera, digo. Aunque vivo en el Polo Norte, lo que está pasando en Argentina me está atravesando muy mal. Recuerdos traumáticos de los años previos a nuestra emigración, cuando un gobierno de signo similar al que asumió se enseñoreaba y ensañaba gozando a los que sufrían. Por falta de trabajo, por falta de comida, por falta de derechos básicos, simple cuestión de "adaptarse" porque, como ellos decían con total desfachatez, la fiesta se había terminado. Qué hijosdeunarremilputa.
Nos fuimos en medio de lo que se venía a finales del 2001. Una de las últimas imágenes traumáticas fue esa familia viviendo en la calle, casi sobre la avenida Santa Fe, Plaza Italia, donde las nenitas, chiquitas, descalzas, abrían bolsas negras de basura descartada por McDonalds, buscando la cena de esa noche.
Ver a estos hijos de puta abusadores del pueblo otra vez en el poder, urdiendo nuevamente la miseria de todos, para regocijo de ellos no puede producirme otra cosa. Violencia, tristeza, y una profunda, profundísima náusea.
Duele el país.
1 comment:
:-( en nuestro caso nos fuimos dos veces del pais. Todavia me sigo yendo. Cada dia mas lejos y el dolor mas cerca .
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